Esqueje

Es oscura la noche sin luna, ven conmigo, ven, llama la voz de Esqueje, el primer disco de Tuyona. Digamos que este disco es un bosque: de entrada percibimos que la especie dominante es la psicodelia, la siguen el folclor y la electrónica (subespecies pop y experimental); a poco andar notamos que una infinidad de criaturas desconocidas acecha. La proliferación de materiales podría parecer una amenaza (disolución es una palabra favorita): va de progresiones minimalistas a cuecas, de pop industrial a bellas melodías, de riffs de guitarra a paisajes sonoros, etc. Pero aquí hay equilibrio sin represión, por fuerza de contraste: a la exuberancia de los recursos musicales se opone la prodigiosa brevedad de las letras (menos que haikus); a la riqueza atmosférica de los preludios, la clara conducción (rítmica o melódica) de las canciones. Además, cada fuerza contiene parte de la opuesta (por ejemplo: cortísimas letras, cien recursos vocales). Y hay emociones: serenidad, nostalgia, euforia, desolación, desapego, alegría*. Pero solo son siete canciones, nos equivocamos: como indica el título, el disco es una “patita”, un “gancho” para que el oyente plante la selva en su jardín.

Simón Smith